Regreso al pasado: La historia y la cultura en la era digital

Historia

Regreso al pasado

Por Alicia López Romero @Ali_rmito ·
· El 8 septiembre, 2013

Un viaje por la Historia en la Biblioteca Digital Mundial

Tras el paréntesis de Gutenberg la tecnología se proclama soberana de nuestras vidas. Lejos de quedar en el olvido, la cultura y la historia dan un salto del papel a la web.

 

Muchas especies animales han desarrollado algún tipo de lenguaje para comunicarse, pero ningún tipo de lenguaje se equipara con el humano.

Además de poseer un lenguaje complejo, de combinación infinita y creativa que nos permite crear frases nunca antes escuchadas y entenderlas, el lenguaje humano es el único que permite remontarse a hechos pasados, especular sobre el futuro y referirnos a lugares en los que no nos encontramos. El lenguaje nos permite abandonar el ahora y hablar del ayer y del mañana y dejar el aquí para visitar tierras lejanas. Nos permite viajar por la historia, el tiempo y el espacio.

Durante la primera oralidad las historias se transmitían de boca en boca, la tradición oral mantenía viva la historia y las costumbres. Posteriormente surgió la escritura, como lenguaje secundario que permitía plasmar los conocimientos en distintos soportes: papeles, papiros… Sin embargo, no todo el mundo tenía acceso a esta literatura y eran pocos los afortunados que sabían leer y escribir. Únicamente algunos privilegiados podían alimentar su mente con estos conocimientos plasmados por escrito, y casi era imposible acceder a la cultura de otras regiones.

El hombre era consciente de la importancia de los documentos y comenzó a crear bibliotecas. Desde Mesopotamia hasta Roma, pasando por Grecia y Egipto. Todas las grandes civilizaciones se encargaron de salvaguardar su cultura con la creación de archivos o bibliotecas.

Llegados a la Edad Media los libros se acomodaron en los monasterios donde eran mimados por los monjes. Estos mismos monjes eran aquellos que desempeñaban la función de fotocopiadores, dedicando horas y horas a la copia de libros y documentos para poder preservarlos.  No obstante, el tiempo invertido en la reproducción de obras era enorme y para nada en relación con la difusión que se les daba más tarde. Los libros no abandonaban la oscuridad de los templos.

A mediados del siglo xv, Johannes Gutenberg democratizó la cultura con la invención de la imprenta. Desde entonces comenzó una nueva época en la que los libros cada vez entendían menos de clases. Lectores de cualquier condición podían tener acceso a ellos. Por fin los libros veían la luz y se convertían en sinónimos de cultura e inteligencia.

Con la llegada de las nuevas tecnologías se habla del comienzo de un nuevo periodo: la segunda oralidad. Esta se ve separada de la primera por el paréntesis de Gutenberg, aquel espacio de tiempo en el que primaba la comunicación escrita frente a la oral.

Web de la Biblioteca Digital Mundial

Con la invención de internet y el acceso al mismo por parte de la mayoría de la población, hemos visto una globalización absoluta de todo lo que nos rodea: el comercio, la cultura, el ocio…

Aceptamos e integramos tanto internet en nuestras vidas que en ciertas ocasiones se ha temido por el abandono de los documentos en formato papel. La realidad es que ya no se imprime tanto como antes porque la tecnología nos permite almacenar en una memoria digital nuestros recuerdos (documentos y fotografías) y tampoco se compran tantos libros como antes ni se consulta el catálogo de una biblioteca.

Cuando parecía que las bibliotecas y archivos quedarían obsoletos, varias proyectos han apostado por su mantenimiento en un formato más actual.

De entre estas grandes iniciativas cabe destacar por su formato, su contenido y su gran alcance la Biblioteca Digital Mundial.

La Biblioteca Digital Mundial es una plataforma de acceso libre que permite al buscador viajar a través del tiempo y el espacio. Recoge libros, documentos únicos, partituras musicales e incluso grabaciones de todos los países miembros de la unesco.

Fue en junio de 2005 cuando James H. Billington, un bibliotecario del Congreso de Estados Unidos propuso en un discurso dirigido a la unesco la creación de una biblioteca digital mundial.

     La propuesta tuvo una gran acogida y la Biblioteca del Congreso y la unesco comenzaron a trabajar juntos para materializar este gran sueño. En diciembre de 2006 se establecieron los grupos de trabajo y no hubo de pasar ni un año para que, en octubre de 2007, se presentase el primer prototipo del a biblioteca, en el que trabajaron la Biblioteca del Congreso y cinco instituciones de distintos países: la Bibliotheca Alexandrina, la Biblioteca Nacional de Brasil, la Biblioteca Nacional y Archivos de Egipto, la Biblioteca Nacional de Rusia y la Biblioteca Estatal Rusa.

Ilustraciones satíricas de ‘El Mosquito’

Se consultó a la UNESCO, a la Federación internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA) y a instituciones e individuos de casi medio centenar de países.

El prototipo fue un éxito y  varias bibliotecas quisieron desarrollar una plataforma totalmente pública y de libre acceso. Finalmente en el mes de abril de 2009 se inauguró públicamente la biblioteca con la colaboración de más de 24 instituciones.

El proyecto resume en cuatro sus objetivos: promover la interculturalidad, aportar más variedad y cantidad de contenido cultural a internet, facilitar recursos para todo tipo de lectores (profesores, investigadores, público en general) y permitir que las instituciones asociadas disminuyan la distancia digital con otros países e incluso dentro de su propio país.

Esta Biblioteca no es la primera que surge como iniciativa de una organización internacional. La Unión Europea lanzó en su día Europeana para recopilar los documentos, archivos  e imágenes de bibliotecas, archivos y museos de sus países miembros.

No obstante, Europeana, en mi modesta opinión, no causa la misma impresión inicial que la Biblioteca Digital Mundial. Su formato, aunque funcional, no resulta tan atractivo como el de su competidora mundial.

Además, la Biblioteca Digital Mundial se caracteriza por prestar más atención a la calidad que a la cantidad. Cada entrada se presenta acompañada de una pequeña ficha explicativa que sitúa al internauta espacial y temporalmente y resalta la importancia de esta entrada (¿Por qué esto es importante?).

Aunque los artículos no están traducidos, estás fichas explicativas sí que lo están. Se pueden consultar en árabe, chino, ruso, inglés, francés, español y portugués. Se escogieron desde el principio estas lenguas por ser las oficiales de las Naciones Unidas y se añadió el portugués por ser una lengua de gran importancia a nivel mundial y el papel fundamental que desempeñó Brasil como colaborador inicial en la fundación del proyecto.

En cuanto tecleamos en la barra de direcciones la dirección de la página y pulsamos enter, nos vemos transportados a una cabina desde la cual, con tan solo seguir unos pasos muy intuitivos, podemos teletransportarnos a cualquier tiempo y lugar.

Con solo un clic viaje a la antigua África y contemple sus pinturas rupestres o, si lo prefiere, y su nivel de inglés se lo permite, acompañe a Lewis y Clark por su viaje  Hasta el nacimiento del Missouri y desde allí por todas las Montañas Rocosas y por el río Columbia hasta el Océano Pacífico, gracias a su diario publicado en 1814.    

Puede disfrutar de artículos de distintas temáticas y de todos los continentes. Por ejemplo, la Biblioteca Nacional de Bulgaria cedió un manuscrito de 1825 titulado Un manual sobre la música teórica y práctica. Llama la atención este documento porque sin necesidad de entender idioma podemos imaginarnos las páginas y su tacto y fragilidad. Igualmente destaca el buen estado de conservación que nos haría pensar que es una imitación o una réplica si no fuese por la imagen de la portada.

Cartel de reclutamiento australiano de la I Guerra Mundial

Pero no todo son libros. La historia también la conforman textos e imágenes como la propaganda. Por eso la Biblioteca recoge también algunos carteles como el siguiente, cedido por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, que refleja el reclutamiento por parte de Australia de soldados para luchar por Gran Bretaña durante la Primera Guerra Mundial.

Por último, ya que esta es una revista de habla hispana, parece adecuado invitar al lector a buscar algunos de los periódicos antiguos que se han incorporado a la página, como la colección completa del periódico El Mosquito. Este periódico argentino comenzó a publicarse en 1875 y destaca por sus caricaturas y tono burlesco.

Cualquier usuario habitual de internet podrá navegar por la web sin problemas. La interfaz es muy sencilla y tremendamente útil a la vez, ya que nos permite buscar por distintos criterios: lugar, periodo, tema (lengua, historia, filosofía, religión…), tipo de artículo e institución. Además en la portada podemos seleccionar directamente el lugar del que queremos consultar las entradas o limitar el tiempo de búsqueda cambiando los límites establecidos en la línea del tiempo de la parte inferior.

La Biblioteca cuenta ya con al menos una entrada por cada país miembro de la unesco, y espera seguir ampliando la base de datos con estos y otros países. Están abiertos a cualquier tipo de documento de interés histórico y cultural, sea del país que sea. Una vez se decide publicar un documento este debe digitalizarse, en la propia institución si esta posee los medios necesarios para hacerlo o en algún centro de digitalización nacido para tal fin con este proyecto, y catalogarse. Se suele hacer la catalogación según la información existente ya proporcionada por las instituciones que ceden el documento, pero en ocasiones para ampliar esta información o si no se puede acceder a la misma se consulta con expertos catalogadores.

Sus socios son en su mayoría bibliotecas y archivos aunque también hay socios privados.

Como curiosidad podemos ver que entre sus socios de habla hispana se encuentran el Cabildo de Gran Canaria (Islas Canarias), el Centro de Estudios de Historia de México CARSO, el Centro Cultural Biblioteca, la Universidad EAFIT (Escuela de Administración y Finanzas e Instituto Tecnológico), la Biblioteca Conmemorativa de Colón, la Organización de los Estados Americanos, la Fundación Nueva Era Nicaragua, la Biblioteca de Galicia, la Biblioteca Nacional de la República Argentina, la Biblioteca Nacional de Colombia, la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí y la Biblioteca Nacional de España.

Por otra parte, llaman la atención entre sus colaboradores financieros grandes empresas como Google.Inc y Microsoft y la Universidad Rey Abdullah de Ciencias y Tecnología de Arabia Saudita. Además hacen grandes aportaciones muchos particulares.

La web, que es mantenida por el equipo de la Biblioteca del Congreso, ya que se aloja en su página, espera ir acogiendo muchos más tesoros durante los próximos años

Estos tesoros continuarán siendo catalogados para que internautas de  todos los lugares del globo puedan consultarlos y disfrutarlos.

Así que ya saben, si desean viajar por el mundo y  rescatar y conocer con un solo clic la historia de otras regiones anímense a visitar esta arca perdida y no duden en darle difusión para que todos los países puedan dar a conocer sus tesoros más preciados y todos podamos enriquecernos con el patrimonio mundial.

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Alicia López Romero

Licenciada en Traducción e Interpretación (UPC) y máster en Enseñanza de español para extranjeros (UPO). Coordinadora y creadora de materiales en el proyecto INMIGRAMOB y socia fundadora de la Asociación AIMPI.

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